Marcas de fuga en el orificio de drenaje, holgura en la correa y fluctuación de temperatura: tres avisos para evitar daños graves en el motor.
Una avería en la bomba de agua que pasa desapercibida provoca el sobrecalentamiento del motor y, en consecuencia, daños mucho más costosos. La buena noticia es que la bomba rara vez falla sin previo aviso, generalmente da señales de advertencia.
El orificio de drenaje en el cuerpo de la bomba sirve para expulsar el líquido refrigerante antes de que llegue al rodamiento si el sello mecánico tiene fugas. La presencia de costras secas o marcas de humedad en este orificio indica que el sello ha llegado al final de su vida útil. El orificio está ahí por diseño; taparlo solo sirve para ocultar la avería y provoca el fallo prematuro del rodamiento.
Si se percibe juego radial en el cubo de la polea, significa que el rodamiento está desgastado. Con el motor frío, sujete la polea con la mano y muévala de arriba a abajo; si hay una holgura perceptible, es hora de sustituir la bomba. Un rodamiento desgastado también altera la alineación de la correa y provoca su desgaste prematuro.
La temperatura del agua que sube y baja regularmente se suele atribuir al termostato. Sin embargo, una bomba con desgaste en las aspas tampoco puede proporcionar el caudal suficiente a altas revoluciones y produce un cuadro similar. Si el cambio del termostato no soluciona el problema, se debe revisar la bomba.
No. El orificio sirve para avisar si el retén mecánico tiene fugas; la presencia de marcas indica que es hora de cambiarla.
No, un termostato defectuoso o un radiador obstruido presentan los mismos síntomas. Primero debe revisarse el termostato y, si no hay resultados, la bomba.