Mayor tiempo de carga, paso de aceite y caída de presión: tres señales principales del cambio del kit de reparación y cómo medirlas.
En los vehículos industriales pesados, el compresor de aire alimenta numerosos sistemas, desde los frenos hasta la suspensión. La pérdida de rendimiento del compresor no suele manifestarse como una avería repentina, sino como una disminución gradual de la eficiencia. En este artículo analizamos las señales cuantificables que indican el momento del cambio.
Es el indicador más fiable porque no es subjetivo; se puede medir con un cronómetro. Anote el tiempo necesario para elevar la presión del sistema desde cero hasta la presión de corte y compárelo con la primera medición en el registro de mantenimiento del vehículo. Una prolongación significativa del tiempo indica desgaste en el cilindro y los segmentos.
Al realizar la medición, asegúrese de que el régimen del motor sea el mismo en cada ocasión; las mediciones tomadas a diferentes revoluciones no son comparables.
La saturación prematura del cartucho del secador, la acumulación de residuos aceitosos en la purga del depósito de aire y el agarrotamiento de las válvulas indican que se está fugando aceite del compresor a la línea de aire. Esta situación no solo afecta al compresor, sino a todas las válvulas de la línea y al secador.
Cuando se detecta paso de aceite, no solo se debe cambiar el kit de reparación, sino también el cartucho del secador; de lo contrario, el nuevo kit seguirá funcionando con un secador saturado.
A medida que aumenta la holgura de los cojinetes, el sonido de funcionamiento se vuelve más agudo y puede escucharse un golpeteo metálico al entrar en carga. El sonido por sí solo no es una prueba concluyente, pero si se presenta junto con los otros dos síntomas, debe inspeccionarse sin demora.
Sí, si la fuga proviene de las juntas. Sin embargo, si hay desgaste en los segmentos y cojinetes, cambiar las juntas no ofrece una solución definitiva; los mismos síntomas reaparecerán al poco tiempo. Por ello, tras el desmontaje, se debe realizar una inspección visual de la superficie del cilindro y de los cojinetes antes de tomar una decisión.
No sería correcto establecer un kilometraje exacto: el perfil de uso (reparto urbano, larga distancia, obras), la calidad del aire y la pauta de mantenimiento alteran el intervalo de forma drástica. En vehículos con frecuentes paradas y arranques, el compresor entra en carga con mucha más frecuencia y el desgaste se acelera. El enfoque correcto es basarse en los síntomas medidos y no en el kilometraje.
No. El perfil de uso y la calidad del aire varían enormemente el intervalo. Medir el tiempo de carga es un criterio más fiable que el kilometraje.
Es suficiente si la fuga proviene de las juntas. Si hay desgaste en los segmentos o cojinetes, los síntomas reaparecerán pronto; es indispensable inspeccionar las superficies tras el desmontaje.
Sí. Un cartucho saturado reducirá desde el principio el rendimiento del nuevo kit de reparación instalado.